Esta noche realmente es inquietante, es inquietante por la calma que existe, por el inevitable contacto con mis manías, con mis inquietudes, con mis deseos, con mis sentimientos...conmigo mismo. Revisando los viejos albúms de fotos (claro, es una noche nostálgica), fijándome en las fechas, y tratando de recordar siempre que era lo que estaba viviendo en esos momentos, tratando de diagnosticar que estaba pensando en el justo instante, con la idea en mente de descifrar "algo" que me diera la tranquilidad que necesito. Padezco insomnio, causado por todas las caracteristicas mías que muchas veces no me es agradable confrontar, no por miedo a sus resultantes, sino miedo a la obsesión, al estado en que me llevan, inexorablemente es el mismo, desde ese entonces hasta ahora. Algo que ya creía maduro y caduco sigue causando el mismo daño que la primera vez, aunque desde hace mucho tiempo he sabido que ese es uno de mis puntos más débiles, pero a la vez más delicioso, el más enfermo, p...