Saltos Emocionales y Ansiedad por el Todo Hace unos días me cuestionaba por el **qué habita en mi mente y por qué suelo saltar entre distintos temas que no tienen nada en común**. Puedo estar buscando lecturas de steampunk, cyberpunk, dieselpunk y al mismo tiempo mirando cómo colocar plantas que enraícen en agua. Después salto a cómo funciona la arquitectura de un edificio para por fin llegar a Diógenes y Séneca. Solo por mencionar algunos. Tengo mil pestañas abiertas con la fantasía de convertirme experto en las disciplinas que describen. Llevo haciendo lo mismo desde 2005 y hoy más que nunca quiero revisar qué he logrado en ese respecto. Sé de mala gana que es mi ansiedad la que me aconseja ir de un lado a otro del conocimiento. ¿Y por qué lo veo con malos ojos? pues porque me gustaría centrarme en una sola cosa y tirar de ella hasta que consiga dominarla por completo (si es que eso es posible). O al menos saciar de un conocimiento relativamente profundo, documentar mis notas y ...
Los sistemas de gratificación inmediata están en todos lados. A decir verdad, cargamos con ellos e incluso invertimos buena parte de nuestro salario en adquirir esos anunciantes omnipresentes. Claro, le llamamos tecnología y movilidad. ¿Cuánto gastas en aplicaciones de música o delivery que prometen arribar en los siguientes 15 minutos? Ya no compramos solo un artículo, sino el tiempo (breve) que esté tarda en llegar a nuestras manos. Y luego el siguiente. Como decía, la gratificación está transformando nuestra percepción del tiempo, disminuyendo nuestra tolerancia para la espera, y por ende, reconfigurando el vínculo de fracaso-tiempo . ¿Cuántas veces no nos hemos irritado por las horas o minutos que tarda el repartidor en llegar mientras lo miramos en la app ? El aburrimiento tiene una connotación negativa, o sea indeseable; no soportamos levantar los ojos y mirar al mundo tal y cómo es. Preferible esa descarga de dopaminas que me produce encontrar un video que aparente ser ocasion...